Las 5 claves para una buena comunicación en el trabajo

Conocé las estrategias de comunicación para potenciar tu      desarrollo laboral 

Las redes sociales han modificado el modo en el que nos comunicamos. Conocemos a personas y nos mantenemos en contacto a través de Facebook, Instagram y Twitter. Decimos que hemos hablado con alguien cuando intercambiamos una serie de “whatsapps”. Los teléfonos inteligentes nos permiten hacer networking con LinkedIn y tener citas a través de Tinder; ver a qué distancia está nuestro auto o el taxi que pedimos desde una app, etc.

En ocasiones, esta realidad es percibida negativamente por los empleadores y los responsables de recursos humanos que critican, sobre todo a los millennials, este excesivo egocentrismo y foco en la tecnología que nos hace incapaces de crear vínculos fuera del mundo online. Sin embargo, no son sólo los millenials. ¿Cuántas veces hemos estado en reuniones de trabajo en las que nuestro interlocutor de más de 40 años está pendiente de su teléfono celular y no para de enviar mensajes o utilizar alguna app durante el 80% del tiempo de la reunión?

La dificultad para entablar relaciones significativas, incluyendo las laborales, fuera del mundo online no es una cuestión que solo afecte a los más jóvenes. Ya sea con el jefe, con los compañeros o en reuniones de trabajo, contar con habilidades para comunicarse en persona es imprescindible si pretendemos lograr nuestras metas laborales.

Existen 5 reglas en la comunicación moderna que deberíamos seguir para lograr un intercambio efectivo y que propicie situaciones de interacción constructiva.

1. Evita el multitasking durante las conversaciones. Debemos prestar nuestra plena atención durante las conversaciones y evitar las distracciones tanto mentales como realizar acciones en paralelo. La multitarea puede ser una buena habilidad para completar varias tareas en un marco de tiempo limitado, pero no mientras estamos manteniendo una charla. Las conversaciones requieren de toda nuestra atención, ¡también las aburridas! -si es que queremos mostrar un mínimo respeto y consideración por nuestro interlocutor.  Si constantemente se revisan los correos electrónicos, las redes sociales y las noticias en el teléfono inteligente, cualquier persona que intente comunicarse con nosotros se irritará en extremo. Brindemos toda nuestra atención haciendo contacto visual, planteando las preguntas apropiadas y posiblemente asintiendo con la cabeza. La regla de oro es:  ¡siempre trata a los demás como desearías ser tratado!

 

2. Aplica la escucha activa y deja hablar. Prestar atención a lo que nuestro interlocutor nos cuenta aplicando la regla del 20/80; es decir, escuchando en un 80% y preguntando en un 20%. A menos que los que debamos ser escuchados seamos nosotros, escuchar empáticamente siempre traerá mejores resultados.

3. Mensajes claros, concisos y relevantes. En nuestro trabajo, ya sea con nuestros compañeros, jefes o clientes, es preferible un mensaje directo, claro y sin ambigüedades. No generar ningún tipo de duda.

Limitando nuestra conversación y comentarios superfluos, también evitamos malos entendidos. Pensemos que en el trabajo no estamos tomando café con un amigo y un malentendido puede tener consecuencias laborales serias.

4. Limitar las interrupciones. No se deben realizar interrupciones poco significativas o con ruidos extraños. Los “uh”, “quéee”, “jua”, “bah” están definitivamente poco recomendados para toda reunión que no sea entre amigos de muchísima confianza. Los emoticonos verbales no contribuirán a un diálogo que contribuya a nuestro desarrollo laboral, por lo que es mejor esquivarlos.

De la misma manera, si nos interesa lograr un objetivo en la conversación que no requiera distracción, hay que evitar las preguntas innecesarias que solo aporten a nuestra propia curiosidad y no al objetivo en cuestión. Mucho menos si esas preguntas pueden incomodar a la otra persona.

5. Atención al tono y lenguaje no verbalHablar con otras personas no solamente implica las palabras que uno comunica, sino que también se valora el tono y el lenguaje no verbal o gestos. Tené especial cuidado porque de hecho, el tono y el lenguaje no verbal “dicen” más que las palabras.

Entablar una conversación en el entorno laboral requiere de tu atención y predisposición. Si bien estas reglas no son difíciles de aplicar, muchas veces las perdemos de vista y caemos en una inercia que juega en nuestra contra dejando pasar una oportunidad para mejorar nuestras habilidades relacionales. Por lo tanto, si uno está ocupado o tiene alguna preocupación en mente que le consume su concentración durante una charla, es preferible excusarse con el interlocutor o interlocutores explicando por qué ese no es el mejor momento para hablar y proponer otra ocasión. Evitarás complicaciones y tener que interrumpir abruptamente el diálogo más adelante.

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Fuentes: 

https://www.huffingtonpost.com/entry/art-of-conversations-in-the-millennial-age_us_5a25600ae4b05072e8b56b02

https://www.plantarte.net/comunicacion-trabajo/